28.10.12

Rosquillas de anís






Esta es una receta de esas de toda la vida que, al menos a mi, me recuerdan mi niñez. Desde siempre recuerdo las rosquillas de anís en casa de mis padres y abuelos, nos encantaban. Aunque es una receta muy conocida he querido ponerla en el blog porque pienso que es de esas que todo el mundo debe tener.

Las rosquillas se sirven como postre, para desayunar o merendar. Según el momento del día, las podemos acompañar con moscatel, anís, café o chocolate.

Se mantienen más tiempo frescas si una vez frías las colocamos en una caja de cartón y luego las cerramos con papel plástico, o las guardamos en una lata.

Tengo otra receta de rosquillas publicada "Rosquillas de Grand Marnier", preparadas con licor Grand Marnier en vez de anís, ver receta Aquí. Tienen un toque de sabor a naranja por el licor. Están muy ricas, os las aconsejo.



  • Ingredientes:
2 huevos
2 tazas de café de azúcar
1/2 taza de café de aceite de oliva virgen extra
1 taza de café de anís (licor)
Harina
1 sobre de levadura de panadería Maicena
La corteza de 1 limón rallada
Aceite de oliva virgen extra para freír





  • Preparación:
Batir los huevos y añadir el azúcar batiéndolo hasta que desaparezca. Se le añade el aceite, la copa de licor, la levadura y la ralladura de limón y se mezcla todo bien. Se le va añadiendo la harina poco a poco hasta conseguir una masa que no se pegue.

Cuando tenemos la masa en su punto vamos haciendo bolitas y hacemos una especie de churro, primero con las palmas de las manos y después le terminamos de dar forma en la encimera y lo cerramos dándole forma de circunferencia y uniendo los dos extremos. Las freímos en aceite de oliva. Las ponemos en papel de cocina para que absorba la grasa y las pasamos a un recipiente espolvoreándolas con azúcar tamizada (glas) o normal. Hay que dejarlas enfriar.