Los bizcochos de nata son los clásicos de toda la vida que, antiguamente cuando se vendía la leche a granel, se hacian con las natas que se iban guardando cada vez que se hervía la leche y se la dejaba enfriar. Entonces la leche se cubría de una capa de nata que se aprovechaba para galletas y bizcochos, y que también se tomaba untada en el pan con un poco de azúcar por encima.
Es un bizcocho fácil, que se hace en un momento y que está muy bueno. Además dura bastantes días. Yo siempre los meto en una lata de galletas que tengo grande.







