28.4.13

Fresones en almibar





Ahora estamos en plena época de fresones y hay que aprovechar, antes de que se acaben, para realizar recetas con ellos y también procurar conservarlos de alguna forma para poder utilizarlos cuando ya no los encontremos en el mercado. Podemos congelarlos o conservarlos en almíbar, para hacer tartas o pasteles, etc....

Además, como os sobrará almíbar de los fresones podréis utilizarlo para realizar otra receta y así no desperdiciarlos. Hay que aprovechar siempre todo lo que se pueda, no tirar nada, y no solo ahora que estamos en crisis.



  • Ingredientes:
1 kg. de fresones (Pueden ser fresas)
500 gr. de agua
380 gr. de azúcar blanquilla
Tarros de cristal








  • Preparación:
Escogemos los fresones sanos y en su mejor punto de madurez. Reservamos.

Ponemos en el vaso de la Thermomix el agua con el azúcar y preparamos el almíbar programando 12 minutos, Varoma, velocidad 1.

Mientras, lavamos los fresones, quitamos los pedúnculos y secamos con papel de cocina o un paño. Los vamos poniéndo en un recipiente con tapa. Cuando tengamos el almíbar, lo verteremos hirviendo sobre los fresones hasta cubrirlos. Tapamos y dejamos 24 horas. Veremos que los fresones han quedado más pequeños, por lo que nos ucuparán menos lugar en los tarros de lo que podía parecer al principio.

Al día siguiente, destapamos y filtramos el almíbar para quitar las impurezas que se hayan desprendido, y volvemos a poenr a hervir el almibar. Vamos introduciendo en los tarros los fresones hasta llenarlos, y cuando tengamos el almíbar hirviendo, lo verteremos en los tarros hasta cubrirlos. Tapamos.

Guardar el almibar que nos sobre para utilizarlo en otra receta.


Ahora podemos:
1.- Conservarlos en la nevera para consumirlas.

2.- Pasteurizarlos, poniendo los tarros en una olla y cubriendo de agua totalmente. Si los ponemos en una olla normal deberemos dejarlos hervir durante 30 minutos. Si lo hacemos con una olla a presión será 15 minutos. Dejamos que se enfríen totalmente dentro del agua.

Lo mejor es dejarlos en los botes unos sesenta días antes de consumirlos.