16.3.15

Fresas al vinagre balsámico





Ahora que estamos en época de fresones, que son fresas de mayor tamaño, hay que aprovechar para prepararlos de diferentes maneras. Se pueden tomar solos,  con nata o vino, en tartas, bizcochos, ensaladas, etc... De cualquier forma están siempre buenos si tienen sabor, lo cual por desgracia no ocurre siempre. Ahora con el cultivo de invernadero las encontramos en el mercado desde el mes de enero. Son más sabrosas las fresas, pero son más tardías y más difíciles de encontrar. Aquí no suelo encontrarlas, así que no me queda más remedio que utilizar siempre fresones.

Hay dos reglas imprescindibles a la hora de manejar tanto fresas como fresones. Por un lado, no es conveniente manipularlas en exceso y tampoco exponerlas al calor. Hay además que lavarlas en el último momento antes de servirlas, justo un poco antes de quitarles el rabo y sin dejarlas a remojo para que no pierdan su jugo.

Con esta receta están muy ricas las fresas. El vinagre balsámico le da un toque especial con su característico sabor dulzón, es importante que sea de buena calidad, de Módena, y mejor si está algo envejecido. Finalmente el toque de pimienta le da un acabado con regusto picante.







  •  Ingredientes:
800 gr. de fresas por persona
2 cucharadas soperas de azúcar
5 cucharadas soperas de vinagre balsámico de Módena
Pimienta recién molida al gusto


  • Preparación:
Lavar y secar las fresas. Cortar las fresas en cuatro o en ocho dependiendo del tamaño. Poner en un recipiente y espolvorearlas con el azúcar. Rociar con el vinagre balsámico y añadir la pimienta molida. Dejar reposar cinco minutos, remover y servir en platos o en cuencos individuales.